POR NUESTRO ALARDE
Junio 1999
J.R.O.
La soberanía reside en el pueblo, y un huevo, estamos hartos de oírlo de
aquellas personas que en los mítines preelectorales se les llena la boca de
promesas, pero a la hora de la verdad, cuando tienen el sillón pegado con
loctite donde la espalda pierde su casto nombre, vienen los problemas, y amigo,
las alubias son las alubias y seamos sinceros, los políticos que rigen nuestros
ayuntamientos dependen de los primeros espadas de sus partidos respectivos, y
hay que tener lo que hay que tener, según sea uno u otro sexo, para actuar únicamente
pensando en el pueblo y para el pueblo.
En Irún lo venimos padeciendo últimamente con nuestro Alarde. Yo hasta
comprendo que una persona de fuera de nuestro entorno no lo comprenda y hasta
nos critique, pero la verdad es una, el Alarde es más que una fiesta, es un
sentimiento de un pueblo y no es un correcalles, como se empeñan que así
ocurra quienes en la actualidad rigen nuestro ayuntamiento. La mayoría de los
medios de comunicación y los representantes de asociaciones de gente que se
siente marginada, que tengan en cuenta que Irún es de los pueblos de
Euskalerria más plurales en cuanto a amplitud de formas de pensar y de actuar
pero hay cosas con las cuales no permitimos que nos manipulen.
Cuando se acercan estas fechas, lo único que oímos desde las altas
instancias de nuestro Ayuntamiento es uno de los slogan de los años 60
"Paz y Amor". No podemos exportar la imagen de un pueblo enfrentado e
intransigente, que van a pensar de nosotros, además por encima de todo hay que
acatar lo que dicen los tribunales, y las ordenanzas municipales; si el llamado
Alarde Municipal no lo cumple como ocurrió el pasado año según ellos por
falta de tiempo y en el presente se lo vuelven a pasar por el forro con el
beneplácito de quien todos sabemos, que tengan en cuenta que quien siembra
vientos recoge tempestades y este año con eso de las elecciones a algunos se
les acaba el chollo. Menos mal y no quiero pecar de ingenuo, que la última
palabra siempre la tiene el pueblo, y creo que la mayoría lo tenemos muy claro,
queremos celebrar nuestro Alarde como lo hemos venido haciendo desde siempre,
recuperando nuestro horario, el itinerario, así como el cumplimiento del
nuestro voto en el monte de San Marcial como siempre lo hemos hecho.
Desde el General hasta el último soldado tenemos la obligación de hacerlo
realidad, el pueblo nos lo demanda, no le defraudemos.