La
tragedia
La
tragedia es seguramente la más brillante de las invenciones griegas y la que
mayor esplendor alcanzó, contemporánea e históricamente. La tragedia
griega clásica supone el inicio de un género que aún hoy en día
pervive y que sigue tomando como ejemplos indiscutibles de maestría aquellas obras que
en la Grecia Clásica se escribieran mucho antes del
nacimiento de Cristo. La tragedia griega fue y sigue siendo el canon de
perfección temática y formal del género dramático.
La tragedia griega
clásica no es de tema original, es decir, el dramaturgo no inventa,
no idea, el argumento de su obra sino que, tomando sus temas de la Ilíada y de
los ciclos legendarios
conocidos por todos los griegos - pues eran temas
de la mitología popular - la tragedia griega nos muestra el conflicto
personal de los héroes en su momento más dramático, por ejemplo: no se
nos va a relatar la historia de Edipo de Tebas, sino que se nos va a
presentar el momento más dramático, el punto álgido de la tragedia del
tebano Edipo.
Se nos mostrará al héroe en
su momento más humano, más visceral, hasta el punto de que, a pesar de
ser héroes de la mitología y de las leyendas helénicas, siguen siendo
hoy arquetipos ejemplares de las pasiones humanas más profundas y
antropológicas. A ello y a su maestría, equilibro y perfección
indiscutibles, tal vez se deba el hecho de que las tragedias griegas han
sido las obras teatrales más veces adaptadas, representadas o versionadas.
Baste el número de Antígonas, Electras o Edipos que desde su primera
representación en la época antigua hasta hoy han sido representadas,
La tragedia griega, supone pues, el momento cumbre de la
lucha entre el hombre - héroe y el destino, el hado funesto ante el cual
nada es posible y sólo queda la estoica resignación, he aquí el héroe
dramático griego. En cualquier caso, si escapar al destino es
posible, sólo puede hacerse mediante el artificio dramático del deus ex
machina, esto es, un dios aparece en la obra para salvar al héroe.
Lamentablemente, de todas las obras que debieron escribirse y representarse, una
mínima parte ha llegado hasta nosotros, poco sabemos de los primeros
dramaturgos como Quérilo,
Frínico o Prátinas de
Fliunte, tampoco sabemos
mucho de los competidores de los tres grandes (Esquilo,
Sófocles y
Eurípides),
apenas fragmentos de algunas de sus obras. De hecho, de los mismos tres grandes
trágicos, sólo unas cuantas de sus obras nos han llegado pues debieron
escribir muchas más ya que algunas referencias hablan de que entre los tres,
debieron escribir cerca de trescientas tragedias. La suerte histórica quiso que
muchas de las tragedias representadas en los concursos dramáticos
desaparecieran, quedando muchas veces sólo la obra ganadora. Muchos de
los manuscritos se conservaron en la Biblioteca de Alejandría, pero el
incendio primero de la Gran Biblioteca en época de César y el último
provocado por las turbas de cristianos enfurecidos, acabaron con la mayor
parte de los manuscritos que tanto valor literario e histórico poseían.
Así, la funesta suerte que corrió la
biblioteca de Alejandría - incendios, asaltos, etc. hasta su completa
desaparición - contribuyó sin duda a que obras únicas acabaran en las
fauces de los fuegos o de las turbas populares cristianas.
En cuanto al tema de la tragedia, como ya se ha dicho antes, procedía de los
cantos homéricos (Ilíada y Odisea) , de los ciclos de
Tebas y de
Micenas - Argos de los cuales
debieron existir cantos épicos hoy perdidos. Sea cual fuere el caso, el hecho
es que cuando el pueblo griego iba al teatro, ya conocía la historia, por
ejemplo: cuando el público griego acudió a ver el
Edipo de Sófocles, ya sabía
perfectamente quién era Edipo y cuál era su fin y cuál había sido su
antecedente. La labor del dramaturgo era la de enriquecer o variar el tema,
labor que era discutida o loada por el público, esto explica la existencia de
los mismos temas en diversos autores: cada uno daba su versión particular de
los hechos legendarios.
Sin embargo, habría que matizar el concepto de tragedia
en la Grecia Clásica.
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Concepto
de tragedia en la Grecia Clásica:
Dice Asklepios ("Asklepios, el último
griego",
Miguel Espinosa) que la tragedia viene a ser el resultado de la
confrontación entre la casualidad y la necesidad. Y creemos que ésta es una
de las definiciones más acertadas sobre tragedia que jamás se hallan
escrito y la que vamos a adoptar en esta página.
Antígona es un gran
ejemplo, clarificador sin duda, de lo que este conflicto entre casualidad
y deber es. Antígona por deber tenía que enterrar a su hermano; por
casualidad, no podía hacerlo. He aquí el conflicto, el choque brutal, la
tragedia. Hablamos, en definitiva, del destino, del hado, del fatum
latino.
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Temática
de la tragedia
Cuando
los griegos iban al teatro, los temas representados ya les eran conocidos
pues procedían de leyendas y mitos. Los héroes de la Ilíada de Homero o
los personajes de los ciclos legendarios de Tebas y Micenas - Argos eran
los protagonistas de las tragedias en las que el dramaturgo proponía un
nuevo punto de vista sobre la leyenda o el mito ya conocido.
Así pues, derivada de la épica homérica y de otras leyendas es la temática
de la tragedia griega que se basa, principalmente, en dos ciclos: el ciclo
de Micenas o de Argos y el de Tebas.
En la imagen: Edipo y la esfinge
El
ciclo de Argos o de Micenas:
La figura principal de este ciclo es la del rey
Agamenón, de él parte la
desgracia posterior pues, participando en la guerra de Troya mató a Tántalo,
marido de Clitemnestra, y se casó con ella. Clitemnestra era hermana de
Helena,
esposa de Menelao - el cual era hermano de Agamenón - que al huir con
Paris
desencadenó la guerra de Troya. Agamenón y Clitemnestra tuvieron tres hijos: Ifigenia,
Electra y Orestes.
Camino de Troya para vengar el rapto de Helena,
las naves del ejército
griego, dirigido por Agamenón, sufrieron unos días de falta de viento y de
inmovilidad. El adivino Calcante explicó entonces que Agamenón había
prometido a la diosa Ártemis (Diana) el sacrificio de los frutos de cierto año,
y fue precisamente ese año en el que nació su hija Ifigenia, por lo cual
Agamenón debía sacrificarla. Agamenón hace llamar a su hija y a su esposa,
Clitemnestra (la cual jamás perdonaría a su marido estas intenciones). La
diosa Ártemis hace gala de generosidad y compasión y en el último momento se
lleva a Ifigenia sustituyéndola por una cierva, y la deja en Táuride donde será
sacerdotisa en un templo que Ártemis allí tenía.
Al comenzar la guerra de Troya, Agamenón tiene diversos conflictos con
Aquileo
(Aquiles, también griego) a causa del reparto del botín y otros pormenores.
Cuando acaba la guerra y Agamenón vuelve a su hogar (en Argos o
Micenas) sin
saber que durante su ausencia su esposa Clitemnestra se ha enamorado de Egisto,
y ambos amantes asesinan a Agamenón. Mientras todo esto ocurría, Orestes, hijo
de Clitemnestra y Agamenón, se había refugiado en el palacio del rey de Fócida
donde había conocido a Pílades cuya amistad será modélica para las
generaciones posteriores. Orestes recibe de Apolo la orden de vengar la muerte
de su padre y viaja con Pílades a Argos donde visita la tumba de su padre y deja
allí uno de sus rizos por lo cual su hermana Electra supo de la llegada de
Orestes a Argos. Ambos hermanos se reencuentran y matan a su madre Clitemnestra
y al amante de ésta: Egisto.
Orestes es víctima de la persecución de las erinias o euménides (encargadas
de perseguir a los criminales) y no se librará de ellas hasta que un tribunal
de Atenas juzgue su caso y Atenea le perdone.
Apolo aparece de nuevo y pide a Orestes que vaya hasta Táuride a buscar a su
hermana Ifigenia y Orestes se encamina de la mano de su inseparable amigo
Pílades.
Con la estatus de Ártemis y con su hermana, huyen de la Ática y se establecen
en la Argólida. Orestes se casa con su prima Hermíone (hija de Menelao y
Helena) y Pílades se casa con Electra, hermana de Orestes y de Ifigenia.
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El
ciclo de Tebas:
La figura principal de este ciclo es
Edipo. Edipo era hijo de
Layo, rey de Tebas,
y de Yocasta. Un oráculo había anunciado al matrimonio que si tenían un hijo,
éste mataría a su padre y traería la desgracia al linaje. Cuando nace Edipo,
los reyes deciden abandonar al niño y atarle los pies a fin de que muera y no
provoque las desgracias vaticinadas. El niño es encontrado, sin embargo, por el
rey Polibos, el cual lo lleva a la corte y lo cría como si fuera su propio
hijo. Ni siquiera Edipo conoce su procedencia.
Un día, el oráculo vaticina a Edipo lo que antaño vaticinara a su padre: que
mataría a su padre y se casaría con su madre y traería desgracias a todo su
linaje posterior. Para evitar esto, Edipo, ya hombre, abandona la corte de
Polibos (el que creía que era su padre) para no acabar matándolo, y llega a
Tebas.
De camino a Tebas tropieza con su verdadero padre, Layo de Tebas, y tras una
discusión, Edipo mata a Layo, cumpliéndose una parte del oráculo, pero sin
que él supiera que era así.
En Tebas la Esfinge - monstruo mitad león y mitad mujer - tiene aterrorizada a
la población, plantea enigmas a los que pasaban por allí y a los que no eran
capaces de resolverlos, los devoraba. El enigma de la Esfinge era éste: ¿Cuál
es el animal que cuando nace anda con cuatro patas, cuando es adulto con dos y
cuando es más débil y viejo lo hace con tres?. Edipo responde que el hombre,
que cuando nace gatea (cuatro patas) cuando es adulto anda erguido (dos patas) y
cuando es viejo se ayuda del bastón (tres patas). La Esfinge, despechada y
humillada se tira al abismo y acaba la presión que ejercía sobre Tebas.
Los ciudadanos de Tebas, agradecidos a Edipo, le casan con Yocasta, viuda
de
Layo, y así Edipo gobierna en Tebas sin saber ni él ni nadie, que se ha casado
con su propia madre.
Años más tarde se descubre el incesto, principalmente debido a las heridas que Edipo
tiene en sus piernas de cuando le ataron sus padres los pies para abandonarlo.
Al saber la verdad, Yocasta se suicida y Edipo se arranca los ojos. Ocupa
entonces el trono de Tebas Creonte, el hermano de Yocasta.
Del matrimonio entre Edipo e Yocasta, habían nacido cuatro hijos: Etéocles,
Polinices, Antígona e
Ismena. Los dos varones (Etéocles y Polinices) al
conocer el incesto provocado por su padre, lo expulsan de Tebas, a lo cual Edipo
maldice a sus hijos diciendo que acabarán matándose entre ellos. Para que la
maldición paterna no se lleve a cabo, ambos hermanos deciden gobernar Tebas
alternativamente un año cada uno. Etéocles comienza a gobernar, pero pasado un
año, se niega a devolver el reino a su hermano. Polinices entonces va a Argos,
donde se casa con la hija del rey, Argia. Polinices y
Adrastro, el rey de Argos,
se deciden a ir a Tebas a luchar contra Etéocles y emprenden la campaña bélica
de "Los siete contra Tebas" (obra de Esquilo). Ambos hermanos, Etéocles
y Polinices, se enfrentan y acaban matándose mutuamente.
Mientras tanto, Edipo, que había sido expulsado de Tebas y que había sido
guiado, pues estaba ciego, por su fiel hija Antígona, muere en Colono. Una vez
muerto su padre, Antígona vuelve a Tebas donde vivió con su hermana Ismena. Al
morir los hermanos, Creonte, el nuevo rey de Tebas, decide que se den honras fúnebres
a Etéocles, pero no así a Polinices que ha de morir devorado por las aves de
rapiña, abandonado su cuerpo sin sepultura. Antígona, que no puede soportar la
idea de que su hermano no sea enterrado, decide hacerlo y da honras fúnebres a
Polinices. Creonte condena pues a Antígona por no acatar la orden, y su condena
es ser encerrada viva en una tumba donde acabará ahorcándose. Hemón, hijo de Creonte,
primo de Antígona y enamorado de ésta, se suicida junto al cadáver de su
amada Antígona.
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Estructura
de la tragedia
En
la estructura de la tragedia griega se distinguen las siguientes partes:
Prólogo
De forma monologada generalmente, o dialogada e algunos casos, en el prólogo se
cuentan los antecedentes de la historia que se va a representar y en qué punto
ésta comienza a relatarse, además de situarnos y anticiparnos la historia.
Párodos
Es el canto inicial del coro que debe su nombre a la escalinata por la que el
coro subía desde la orquestra a la escena.
Episodios
Su correspondiente actual serían los actos. Estaban separados unos de otros por
cantos del coro llamados estásimos.
Éxodo
Es el último de los episodios que consiste en la salida del coro tras su última
intervención
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Las normas
clásicas:
Toda obra trágica de teatro
helénico se configura a las denominada "normas clásicas" por
haber sido utilizadas, precisamente, en la Grecia Clásica. Estas normas
clásicas son: unidad de tiempo, unidad de
acción, unidad de
espacio.
Esto viene a significar que una
obra no debe sobrepasar un día (en los hechos que narra); no debe tener
acciones secundarias, sino una sola y principal; y un sólo espacio, es
decir, el escenario sólo puede representar un espacio físico concreto
(un palacio, o un jardín...) pero nunca varios (no se permite convertir
el escenario, por ejemplo, de los exteriores de un palacio, a los
interiores).
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La
comedia
El
término Comedia provendría del griego "comos" que no es ni más
ni menos que aquellas injurias y dichos que el pueblo griego lanzaría en
las fiestas dionisíacas como elemento satírico y humorístico.
La comedia es, ante todo y sobre todo, una crítica endulzada con el humor
que gustosamente tomaba el público griego poco después de haber visto
representarse las tragedias en los concursos.
Vasija
con dibujo de la representando una comedia
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Tema
y estructura
A
la gravedad y solemnidad de la tragedia, se opone el tono burlón, cómico y
satírico de la comedia. Tampoco es algo que haya de extrañarnos pues, ya en
versos yámbicos este tono era usual. También encontramos los dramas
satíricos, con los que los trágicos remataban las dos tragedias que
representaban en los concursos de teatro. Estos dramas satíricos trataban de
temas mitológicos sobre los que el autor trágico añadía ciertas notas
humorísticas, sea como fuera, aún versos yámbicos y dramas satíricos restan
bastante de lo que es la comedia.
Elementos
de la comedia
La comedia, que cuenta con una alternancia entre coro y personajes parecida a la
de la tragedia, se diferencia, principalmente de ésta en dos puntos:
Agón o combate. Es el primer episodio de la
comedia en el que hay una lucha en la cual, el vencedor, es el personaje que
representa las ideas del comediógrafo.
Parábasis: durante un momento de la
representación cuando la escena ha quedado vacía y los actores han salido, el
coro se quita sus máscaras y mantos y avanza hacia el público. Esta parábasis
tiene siete partes, a saber:
Commation : un canto muy breve
Anapestos: discursos al público lanzados por el corifeo
(dirigente del coro)
Pnigos: es un parlamento largo sin interrupción
Cuatro trozos de estructura estrófica.
La comedia no exigía de las unidades de tiempo y de lugar, pero lo cierto es
que los comediógrafos tienden a ellas.
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Temática de la comedia:
En la tragedia, el espectador sabía qué es lo que iba a ver, conocía el tema,
sin embargo, en la comedia, el argumento se ignora totalmente: se encuentra el
espectador ante una trama desconocida y unos personajes también desconocidos.
El comediógrafo tiene que llevar a cabo una gran labor creadora y debe ser
original. Todo es materia para la temática de la comedia, pero sobre todo,
temas cotidianos, de la misma calle y del mismo tiempo en que los espectadores
vivían, así vemos que,
Aristófanes llevará a escena la política de la época, las innovaciones de la Atenas
que le es contemporánea, la filosofía, las nuevas ideas sobre la educación de
la juventud (sofistas), coge a los mismos personajes que pasean por el ágora y
los caricaturiza y satiriza. ¡El mismo Sócrates aparecerá ridiculizado por
Aristófanes!
La vida cotidiana es un espectáculo cómico, es el hecho de reírse "de
uno mismo".
Con todo esto, la tragedia no es un retrato "realista", ni mucho
menos, los temas y los personajes son reales ( o al menos tomados de la
realidad) pero la trama resulta a veces inverosímil y disparatada, casi rozando
lo absurdo. Es una explosiva mezcla de realidad y la fantasía más disparatada.
Para Aristófanes, la risa es un fin, así que todo tiene cabida en su teatro.
La comedia es un desahogo de alegría, de hecho, filósofos de épocas
anteriores habían definido al hombre como el único ser capaz de reír.
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La comedia nueva
Después de
Aristófanes, la
comedia griega experimenta un cambio que trastornará lo que hasta
entonces se entendía como tal, como comedia. Algunos autores defienden
una periodización de la comedia clásica griega en
Comedia Antigua,
Comedia Media y
Comedia Nueva. No obstante, faltan documentos para poder
acreditar esta división. Sea como fuere, el caso es que se ha considerado
a Menandro como el máximo representante de la denominada Comedia
Nueva.
Muchas causas explicarían esta evolución de la comedia: desde que la risa
dejaba de ser rentable tras la guerra de con Esparta, hasta que los filósofos
habían instaurado una vida más "refinada" en la que la grosería de
la comedia ya no tenía cabida. La Comedia Nueva será más reflexiva y menos
disparatada, más proporcionada como obra de arte.
En cuanto a los personajes, a los casi "reales de
Aristófanes"
se oponen los tipos de
Menandro
que toma de la realidad genérica, por ejemplo: habrá un tipo que será la
ramera interesada, mientras que
Aristófanes
cogería a una ramera en concreto de la realidad misma. Así, tipos son: el
soldado fanfarrón, el viejo avaro, el joven con demasiados amoríos y deudas,
el esclavo ingenioso, la doncella desventurada, etc.
La Comedia Nueva no tolera la presencia de divinidades y sus temas son muy
tópicos: el joven que quiere casarse en oposición a los deseos de su padre, el
viejo y sus "salidas" de las cuales trata que no se entere su esposa, etc.
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El drama
satírico
Muy poco se sabe de este género del que sólo conocemos dos obras completas, y
algunos fragmentos. Supone la cuarta fase del concurso en el que cada autor
presentaba tres tragedias (trilogía) y un drama satírico completando una trilogía. Así,
el drama satírico debía ir unido a las tragedias en su temática y suponía
una descarga de tensión tras el gran dramatismo de las tragedias puesto que el
drama satírico es una "burla", una "sátira" sobre temas
mitológicos. En el drama satírico el coro está formado por sátiros y posee
numerosas notas humorísticas. No por esto se trata de una comedia, ni mucho
menos:
"Los
sabuesos" de Sófocles
o "El
cíclope" de
Eurípides
tratan temas mitológicos que poco tienen que
ver con la comedia de la época, que trataba temas "de la calle" y
actuales que nada tenían que ver con la mitología o la leyenda
